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miércoles, 24 de marzo de 2021

ANTONIO (CHOCOLATÉ) DIAZ MENA – ESO ES LATIN JAZZ ...MAN! ( 1963 ).WONDERFUL LATIN JAZZ.SELDON POWELL,LALO SCHIFRIN, DUKE PEARSON,JEROME RICHARDSON,JOE HENDERSON,CARLOS PATATO VALDES,VICTOR ALLENDE,AL GIBBONS,ALFREDO CHOCOLATE ARMENTEROS,CLARK TERRY, AND ( IN VARIUS TRACKS ) RICHARD WILLIAMS,FRANK SCHIFANO,MIGUEL AVILA,BRITT WOODMAN,JOHNNY COLES,WALTER PERKINS,FELIPE YAÑEZ...






https://www.youtube.com/watch?v=CguPWOF3aIE&list=OLAK5uy_mHzPH24bJkFLXp7X0Hc2_MG-VuWLwhSwU


Antonio (Chocolaté) Diaz Mena – Eso Es Latin Jazz ...Man!
Sello:
Audio Fidelity – AFSD 6117
Formato:
Vinilo, LP, Album, Stereo
País:
US
Publicado:
1963
Género:
Jazz, Latin
Estilo:
Afro-Cuban Jazz, Afro-Cuban

Lista de TítulosOcultar créditos

A1 Tin Tin Deo
Written-By – D. Gillespie*
Written-By – D. Gillespie* 3:45
A2 Pega Joso
Written-By – Mena*, Schifrin*
Written-By – Mena*, Schifrin* 2:36
A3 Mambo Jazz Opus 7
Flute – Jerome Richardson, Lion Wrong, Seldon Powell
Written-By – Schifrin*
Flute – Jerome Richardson, Lion Wrong, Seldon Powell
Written-By – Schifrin* 2:30
A4 Take 5
Written By [Erroneously Credited] – Weed
Written-By [Uncredited] – Paul Desmond
Written By [Erroneously Credited] – Weed
Written-By [Uncredited] – Paul Desmond 3:44
A5 Kush
Flute [Solo] – Lion Wrong
Written-By – D. Gillespie*
Flute [Solo] – Lion Wrong
Written-By – D. Gillespie* 3:19
A6 Harlem Nocturne
Flute [Solo] – Lion Wrong
Tenor Saxophone [Solo] – Seldon Powell
Written-By – Aller*
Written-By [Uncredited] – Dick Rogers
Flute [Solo] – Lion Wrong
Tenor Saxophone [Solo] – Seldon Powell
Written-By – Aller*
Written-By [Uncredited] – Dick Rogers 2:49
B1 Con Alma
Alto Saxophone – Lion Wrong
Trumpet [Solo] – Richard Williams
Written-By – D. Gillespie*
Alto Saxophone – Lion Wrong
Trumpet [Solo] – Richard Williams
Written-By – D. Gillespie* 3:18
B2 Caravan
Written-By – Ellington*, Tizol*
Written-By – Ellington*, Tizol* 4:05
B3 Green Dolphin Street
Trombone [Solo] – Britt Woodman
Written-By – Kaper*
Trombone [Solo] – Britt Woodman
Written-By – Kaper* 2:40
B4 Poinciana
Saxophone [Solo] – Joseph Henderson*
Trumpet [Solo] – John Coles*
Written-By [Uncredited] – Buddy Bernier, Nat Simon
Saxophone [Solo] – Joseph Henderson*
Trumpet [Solo] – John Coles*
Written-By [Uncredited] – Buddy Bernier, Nat Simon 2:46
B5 Gozando El Guaguanco
Written-By – Sosa*
Written-By – Sosa* 2:57
B6 What Kind Of Fool Am I
Written-By – Newley*
Written-By [Uncredited] – Leslie Bricusse
Written-By – Newley*
Written-By [Uncredited] – Leslie Bricusse 2:38



Compañías, etc.

Publicado por – Matador Music
Publicado por – Robbins Music
Publicado por – American Academy Of Music, Inc.
Publicado por – Leo Feist, Inc.
Publicado por – E. B. Marks
Publicado por – Ludlow Music

Créditos

A&R, Producer – Sidney Frey
Arranged By, Conductor – Duke Pearson, Felipe Yanez (pistas: B5, B6), Lalo Schifrin
Bass – Frank Schifano (pistas: A1 To A3, A5, A6, B5, B6), M. Cranshaw (pistas: A1 To A6, B1 To B4)
Congas – Antonio Mena*, Carlos Valdez* (pistas: A1 To A6, B1 To B4), Jorge Topia (pistas: A1 To A3, A5, A6, B5, B6), Miguel Avila (pistas: A1 To A3, A5, A6), Ramon Sardinas, Victor Allende (pistas: A1 To A3, A5, A6)
Drums – Reynaldo Fernandez (pistas: B5, B6), Rudolph Collins (pistas: A1 To A3, A5, A6), Walter Perkins
Guitar – Frank Mercado (pistas: A1 To A3, A5, A6, B5, B6)
Liner Notes – Nat Hentoff
Piano – Duke Pearson (pistas: A1 To A6, B1 To B4), Felipe Yanez (pistas: A1 To A3, A5, A6, B5, B6)
Saxophone – Alfred Gibbons* (pistas: A1 To A3, A5, A6, B5, B6), Jerome Richardson (pistas: A1 To A3, A5, A6), Joseph Henderson* (pistas: A1 To A6, B1 To B4), Seldon Powell (pistas: A1 To A3, A5, A6)
Saxophone, Flute – Lion Wrong (pistas: A1 To A3, A5, A6)
Trombone – Britt Woodman (pistas: A4, B1 To B4)
Trumpet – Alesandra Vivar (pistas: A1 To A3, A5, A6, B5, B6), Alfredo Armenteros* (pistas: A1 To A3, A5, A6, B5, B6), Clark Terry (pistas: A1 To A3, A5, A6), John Coles* (pistas: A1 To A6), Mario Fernanez (pistas: A1 To A3, A5, A6, B5, B6), Richard Williams (pistas: A1 To A6, B1 To B4)

 http://eduscorpio.blogspot.com/2017/07/repuesto-eso-es-latin-jazz.html


A través de mi existencia, he podido comprobar, que cotidianamente, mi vida ha estado llena de los mismos momentos, que han estado llenas, las vidas de todos los seres humanos en el planeta. 
"Buenos, Malos, Regular".
Pero gracias a Dios, que ha sido tan generoso conmigo y sigue siéndolo, han sido mayoritariamente mas, los momentos afortunados, que los desafortunados, dándome la oportunidad, de por la fuerza que ha impartido en mi, siempre poder soportar y superar, los pocos momentos desagradables que he experimentado en esta vida, por tanto, en su mayoría, ni me acuerdo de ellos. Como dijo José Angel Buesa: Pasarás por mi vida, sin saber que pasaste, al punto que deben haber pasado, pero francamente ni los recuerdo, y si de algunos me han quedado cicatrices, honestamente llega vagamente a mi memoria, pero entre brumas, logrando así, no permitir dejar de disfrutar las mieles, de los momentos gloriosos vividos, con sus hermosas experiencias.
Ese es el caso de los recuerdos que guardo, de mis grandes amigos, Antonio (Chocolate) Diaz Mena, y su esposa la maravillosa cantante y mejor ser humano: Silvia Cuesta.  
En los años 50, yo era fanático de las películas Mexicanas, donde aparecían las actrices, bailarinas rumberas, y músicos cubanos.
Estaba muy de moda el Ritmo del Mambo, con su Rey, Dámaso Perez Prado. Y en la mayoría de todas esas películas, aparecía en un muy primer plano tocando las tumbadoras cubanas, "Chocolate"
Tanto a él como a un cantante que con el tiempo llegué a conocer de Nombre Aurelio Estrada conocido por Yeyo, los admiraba profundamente, porque sus triunfos los consideraba muy míos, quién sabe, si porque ya el gusanito musical que llevaba dentro de mi, comenzaba a dar señales de vida.
A principio de 1963, yo había formado en New York una pequeña agrupación ("Ruben Rios y su Combo") y actuábamos con mucho éxito en un elegante Night Club de esa ciudad. Pero a quién tocaba las tumbadoras con nosotros, le ofrecieron un jugoso contrato por 6 meses con mejor paga, para la orquesta de un hotel, en Las Montañas de Grossingers.
Y me dijo: Me voy pero tienes una suerte asombrosa, porque te voy a recomendar un gran músico cubano, que es mucho mejor que yo. Él acaba de llegar de Mexico recientemente. Se llama, Antonio Diaz Mena. Yo ni idea tenia de quién era el sujeto. Lo trajo a ensayo, se presentó como Antonio, y el individuó agarró inmediatamente la rutina que teníamos, y por supuesto a los pocos días tuvo mi músico que marcharse, lo re-emplazó brillantemente. Trabajamos juntos, por un poco mas de un año.



 
Desde que le vi, yo que siempre he sido muy despistado, me quedó la sensación de que ya le conocía. Pero pensé: Debe haber estado tocando con otra orquesta, o debo haberlo visto en La Unión de Músicos, y se me quedó grabado su rostro
Mas una noche, desperté de pronto, y dije: Es Chocolate, o alguien que se le parece enormemente.?......."No",..... Es: "Chocolate"
A la noche siguiente cuando nos encontramos en el Club, le Partí Pá Encima y le dije: Tu tienes que ser Chocolate. Y él echó una sonora carcajada, ratificándolo
Desde entonces la amistad se intensificó, permitiéndome conocer a su esposa, Repito: Silvia Cuesta, hasta el grado que muchos de nuestros días libres, él se quedaba en su casa descansando, mientras yo me llevaba a Silvia, de cabaret y a bailar al Palladium
Como he dicho anteriormente en otros escritos, yo tenia en mi repertorio, What Kind of Fool Am I, y notaba que a veces me hacia repetir ese tema, hasta que un buen día, me preguntó si me interesaría participar en "Una Moña" (Frase que usamos los músicos cubanos para describir un proyecto, o una forma diferente de como interpretar un temaque estaba programando y produciendo. Por su puesto que acepté. Se trataba de Grabar What Kind of Fool, en su LP  "Eso es Latin Jazz....Man", con su orquesta, pues ya había formado su orquesta para grabar, y participar en bailes y eventos privados o especiales, pero seguía conmigo, por la estrecha amistad que habíamos desarrollado. Algunas veces que se le presentaba algo muy grande, me enviaba un sustituto. Pero no era igual, porque ya estábamos acostumbrados musicalmente a él.
Acepté grabar este tema, con la condición de que no me dieran crédito en el disco, porque yo tenia entonces un contrato de exclusividad con SMC, y temía me fuesen a demandar. Otro tanto le pasó a Monguito (Ramón Sardiñas Quian), que grabara en este mismo LP: Eso es Latin Jazz ...Man, "Gozando el Guaguancó" porque aunque podia grabar como músico, su contrato como cantante no se lo permitía, porque era exclusivo de otra compañía disquera.
Monguito era otra gran estrella de la música cubana.....
             Un gran cantante con sabor folklórico.

 
 
RAMON SARDIÑAS QUIAN
(MONGUITO)


Terminada mi participación en la grabación, y en el mismo estudio, Chocolate me presentó a un Señor músico, que había participado en todas esas grabaciones tocando el bajo, y dirigido mi tema al grabar, quién según Chocolate, también había hecho el arreglo de What Kind of Fool Am I,  Claro: Siguiendo las directrices de él, que fue el que creó el concepto de Latin Jazz para ese disco. O sea siguiendo La Moña que él deseaba. 
El Señor siempre dirigiéndose a mi en inglés se presentó como Lalo Schifrin. (Y yo como de costumbre, en la nube de Valencia)
Me felicitó por la interpretación del tema, y me dijo: Tienes un gran camino exitoso que recorrer. Por supuesto le di las gracias y me despedí marchándome.
 
...... Y como dicen en Mexico: "Y vuelve La Burra al trigo"
Ni por la mente me pasó, que ese Sr. era el mismo Sr., responsable por el tema y la musicalización de: Misión Imposible. Programa que yo no me perdía todos los domingos, porque me cautivaba su música. 
Vine a enterarme que era la misma persona, 6 años después en 1969, cuando Chocolate, Silvia y Yo, nos re-encontramos en Los Angeles California. Y él, al yo contarle mi imbecilidad, hizo gala de su eterna sonrisa. 
 
O sea, que yo había compartido honores con otro de mis Grandes Idolos, y volvía a apoderarse de mi, José Angel Buesa, con su hermoso poema...."Pasarás por mi vida, sin saber que pasaste". Ja...Ja...Ja...

 
Firma: RUBEN RIOS "MR PACHANGA''
Gracias por su visita

viernes, 15 de diciembre de 2017

JOE CAIN & HIS ORCHESTRA ‎– LATIN EXPLOSION ( 1964 ).WONDERFUL LATIN ALBUM.ALFREDO "CHOCOLATE" ARMENTEROS, CACHAO, CLARK TERRY, HERBIE LOVELLE, JEROME RICHARDSON, JIMMY NOTTINGHAM,JOSÉ MANGUAL, MARCELINO VALDES






Arranged By – Joe Cain
Baritone Saxophone – Jerome Richardson
Bass – Israel Lopez (Cachao)*
Bongos – Jose Mangual
Chorus – Los Gatos (8)
Conductor – Joe Cain
Congas – Alfredo "Chocolate" Armenteros
Drums – Herbie Lovelle
Flute – Jerome Richardson
Organ – Frank Anderson (2)
Piano – Frank Anderson (2)
Piccolo Flute – Jerome Richardson
Tenor Saxophone – Jerome Richardson
Timbales – Marcelino Valdes
Trumpet – Clark Terry, Jimmy Nottingham






http://herencialatina.com/Joe_Cain_2/Foto2.JPGDavid Carp
Traducción de Ian Seda

Tuve muchas oportunidades de trabajar con Lester Lanin durante esa era, Meyer Davis, otras orquestas por dos y tres veces la cantidad de dinero. Pero pensaba que la música era horrible, mis héroes siendo Glenn Millar, Stan Kenton, Woody Herman, Harry James. Y entonces escuché a Tito y Machito y olvídate, eso me dejó atónito. Así que disfruté más  y tuve un sentimiento que me llenaba el alma cogiendo mi trompeta…

Estas reflexiones de una carrera nacida justo antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial  hablan en nombre de muchos músicos. Mientras la era de las Big Band comenzaba a decaer, muchos intérpretes de la sección de vientos, judíos, italianos e irlandeses  vieron oportunidades con las bandas latinas (la gran mayoría de estos refugiados de las big bands encontraron su nicho en la arena de los clubes). Hay algo inherentemente malo de ir donde va el trabajo. Como escribió Virgil Thompson en “Commissioning Music”, una publicación de Meet The Composer, Inc., “el dinero es dinero, y es bien sabido que no tiene un olor”. La trayectoria de Joe Cain fue guiada por mucho más que este truismo; fue una expresión de temperamento, un volcar de sentimientos y uso de una gran gama de talentos musicales y de relaciones humanas.

Joseph Caiani nació el 31 de enero de 1929 en el sur de Filadelfia; su familia se mudó a la sección Trenton del Bronx durante el comienzo de los 30. Siendo adolescente le ofrecieron una trompeta y clases con un primo de su padre. Luego de ver a Harry James en el teatro Winsor, no tuvo más preguntas sobre cómo quería pasar el resto de su vida. El joven trompetista ahora tenía una excelente motivación para aplicarse en sus estudios, dado que el recibir altas calificaciones posiblemente garantizaba una salida más rápida de la escuela y una temprana entrada al negocio de la música. Para 1945, el año de la graduación de Joe de la escuela superior Theodore Roosevelt, la explosión del baile social causada por el final de la Segunda Guerra Mundial ya estaba comenzando. Dado que la música era la orden del día, muchos bailes tenían como atracción al menos una orquesta “americana” y una “latina”. Escuchando a las orquestas con las que alternaba fue  que se dio el proceso de exposición de Joe a la música latina.

El director latino en contratar a Caiani fue el pianista/arreglista Rey Dávila (uno de sus primos fue Paquito Dávila, una constante importante en la sección de trompetas de Machito a finales de los 40 y principios de los 50). La habilidad de Joe para leer música y tocar al instante y su sentimiento rítmico lo convirtieron en un artista muy codiciado. Él recuerda que: “Muchos buenos músicos se sentían incómodos en esas situaciones porque la música latina está algo por encima de los compases. No era una cuestión de acelerar, tú sabes, adelantándose, sino que se está una fracción por encima. A mi me encantaba y de hecho, cuando me fui con la banda de Dizzy, luego de tocar con bandas latinas por tanto tiempo, de momento tenía que tocar detrás de manera más apaciguada. Casi tenía que aguantar los caballos, como decimos, para no sobresalir como un dedo hinchado”.

Mientras trabajaba con personas de la talla de Marcelino Guerra, Elmo García, Tito Rodríguez, Charlie Palmieri, José Luis Moneró y Johnny Seguí, Caiani se movía entre la televisión y el teatro. “Estaba realizando muchos espectáculos en Broadway y me salía todo de lo más bien; terminábamos a las 11 pm y nuestro “set” más abajo en la calle en el Palladium no comenzaba sino hasta las 11:30 o a media noche. En muchas ocasiones, si el trabajo comenzaba temprano y me fascinaba la banda, me iba del show o al trabajo en el que andaba,  y me montaba en el tren para ir a tocar por mucho menos dinero”.

Para el 1945, Joe estaba escribiendo para algunas bandas de baile para las que tocaba; un saxofonista en una de esas bandas le sugirió como mentor a Hugo Montenegro. “Yo le dije, ‘Hugo necesito ayuda con mis arreglos’. Él dijo ‘lo mejor que puedes hacer es no escribir para los músicos. Si escribes para el cantante será la estrella, escribes alrededor del cantante. No sobre-arregles para competir con el cantante’. Ese fue el mejor consejo que me pudo haber dado, aun mejor que revisar mis arreglos. Él solo me decía que “Tu tienes que continuar escribiendo para obtener experiencia; arreglar es más que nada experiencia y hacerlo”. Para mediados de los 1950, Caiani era conocido en la escena latina tanto por su forma de ejecutar la trompeta como por sus arreglos en “Hasta que quiere Dios” y otros números para Joe Valle. Cuando el trompetista Al Stewart dejó al conjunto de Vicentico Valdés, Joe fue su sustituto; éste fue el comienzo de una relación que duraría hasta la muerte de Vicentico en 1995. Caiani no hablaba español (más sobre esto luego) y el inglés de Vicentico no era su punto fuerte. Aún así, cuando valía de verdad, su comunicación era excelente. Un ejemplo de esto era cuando Vicentico aprendía su material sin leer la música: “Podías tocarle una melodía, la internalizaba inmediatamente y luego de escuchar los acordes era capaz de manipular la melodía de tal manera que uno pensaría que era Sinatra o Sarah Vaughan cambiándola. Yo me sentaba en el piano y él me hablaba sobre las palabras, ‘Vincent, tú sabes que no soy un pianista’, yo le decía y él me respondía ‘Joe, sólo toca con tu dedo, aprendo la melodía mejor con tu dedo porque a veces los pianistas tocan demasiado y me confundo’”.

Los dos principales arquitectos del sonido de Vicentico Valdés de finales de los 50 y comienzos de los 60 fueron René Hernández y Joe Cain (el cambio en su nombre coincide con su trabajo para Seeco Records). Joe generalmente se desempeñaba como compositor de baladas y René era el arreglista de los números
 movidos; esto es parte del patrón típico de sus colaboraciones, sea con Tito Puente, Javier Vásquez o Charlie Palmieri: “Yo solo hacía las baladas y pensaba que eso estaba bien, porque pude haber tratado escribir salsa dado que la sentía, amaba y apreciaba. Pero entonces dije ‘Dejen al tipo que de verdad sabe que la escriba’, mi fortaleza siendo escribir para cuerdas y baladas y vientos y las cosas de orquesta”. Una noche en el Palladium recibió el complemento más grande que uno se pudiera imaginar- René Hernández dijo que nunca había escrito para cuerdas y quería consejos. Joe le sirvió como mentor a la Hugo Montenegro; el resultado fue un sensacional acompañamiento para las fechas de grabación de Vicentico. El primer fruto de este sonido fue el álbum Algo de ti, donde se aprecian obbligatos del flautista Jerry Sanfino y el ejecutante para la sección de vientos, Dick Berg, utilizados gracias a sugerencia de Joe Cain. Mr. Exitos, Vicentico Valdes with Trumpets and Violins, Así Canta el Corazón Suave son solo algunos de los álbumes de Vicentico para el sello Seeco que fueron realzados por el trabajo de Joe Cain como supervisor, arreglista y trompetista (del álbum Algo de Ti escuchen “Tu manera de ser” y “Y con tus palabras” para escuchar algunos hermosos obbligatos de Cain en la trompeta).
Para comienzos de los años 60 las destrezas de producción de Joe Cain eran altamente mercadeables. Este detalle se tradujo en menos y menos tiempo para tocar trompeta la cual terminó dejando a comienzos de los 70. El producir discos requiere la paciencia de un santo y los testículos de un toro. No es malo ser un literato en la música (el fenecido Al Santiago lo era), aunque no todos los grandes productores de discos tenían ese bagaje (Teddy Reig no lo tenía y Jerry Wexler no sabía distinguir una nota de la otra). Las cualidades arriba mencionadas hicieron posible que Joe Cain supervisara cerca de 400 álbumes, sea como productor de líneas o productor ejecutivo, y lo ayudó a bregar con algunas personalidades altamente volátiles. Sus habilidades editoriales fueron probadas con el grupo de Joe Cuba: “Habían situaciones donde los solos de piano eran muy largos o los solos de bongó no debían estar ahí, todo era muy largo. Es por eso que nuestros ensayos y sesiones de grabación en realidad se convirtieron en sesiones de edición cuando yo me sentía como que estaba tomando su inspiración y cortándola para que no pasara de los tres minutos y medio. Joe es un líder y era la fuerza motriz de ese grupo y fue un placer trabajar con él porque sabía lo que quería y reconocía lo que yo quería hacer para él. Y cuando le dije ‘corta ésto, hazlo más corto’ ellos me escuchaban y el resultado que tuvimos 4 o 5 grandes éxitos, uno detrás del otro”.
 Tener una lista de éxitos como “la Hija de Lola” para Charlie Palmieri, “la Montaña” o “Noche morena” para Vicentico Valdés, “Temes o “Porque ahora” para Vitín Avilés, “Mi Jaragual” o “Dime Porque” para Ismael Rivera, “Puro Teatro” o “Como Acostumbro” para La Lupe o“Niña y Señora” para Tito Puente no es un pequeño logro; para un productor que no habla el idioma es algo extraordinario. Joe recuerda, “Yo siempre quería saber sobre qué era la canción, línea por línea. Y es ahí donde el productor realmente comenzaba a salirme de adentro porque los artistas me traían una canción y decían ‘Este es un buen amigo mío, el tipo que escribió esta canción’. Y yo les decía, ‘Esta es una gran melodía, pero la lírica no dice nada’. ‘No, tu no entiendes Joe-coño, si hablaras español entenderías’. Y yo les decía, ‘Si me das una traducción en inglés y yo no escucho nada más que ‘Mi amor, te extraño, eres lo más grande’, no hay historia. Pero si me dices algo en inglés que es mas o menos decente entonces yo se que en español debe ser algo especial’”.
Producir álbumes no es solamente escoger canciones; es parearlas con cantantes y con estilos de presentación apropiados. Es así como el apareamiento musical de Joe Cain revivió las carreras de Charlie Palmieri y Vitín Avilés con un plan maestro: “Cuando trabajaba en Tico le dije a Morris Levy, mi jefe, que quería reactivar a la Alegre Records, el proyecto legendario de Al Santiago, y le dije a Charlie ‘Quisiera que vinieras con Alegre porque tengo demasiados artistas con Tico y podría promoverla mejor de esta manera’; estaba usando a Vitín en ese tiempo. Grabaron “La Hija de Lola” y se convirtió en un clásico; Charlie solo hacía ciertas fechas para clubes y ahora estaba de regreso con mucho swing. Le dije a Mitin, ‘Escucha, quiero grabarte con una orquesta de cuerdas’ y el estaba encantado. No quería herir los sentimientos de Charlie y le dije ‘Charlie mira, aun cuando Vitín esté haciendo sus propios álbumes, cuando haga su álbum contigo quiero que ese álbum sea tuyo y bien fresco. Es por eso que voy a escribir mitad del material con cuerdas y voy a traer a Tito para que haga el resto del álbum con vientos para mantener las frescura tuya y de Vitín’ lo que pensé que hacía sentido desde el punto de vista de producción, de ventas y en términos de sentido común. Entonces Vitín fue a hacer otro álbum con Charlie y fue refrescante, no el viejo estilo pero era como una reunión entre Joe Williams y Count Basie”.

Es inevitable que el producir discos cause conflictos con personas talentosas que están bien concientes de la importancia de su talento; el carácter de Joe Cain le permitía funcionar alrededor de egos que andaban por las nubes. Un caso de ésto fue el de la carátula de la grabación Eddie Palmieri-Recorded Live at Sing Sing: “Izzy Sanabria y yo chocamos en todo. El quería el ttulo en letras grandes, y yo le dije ‘No, todo el concepto es la parte de afuera de la prisión SIng Sing’. Pensaba que Eddie Palmieri at Sing Sing iba a resaltar no importa el estilo. El no quería hacerlo y le dije, ‘Izzy, yo soy el que los “strikes” o si no te puedes ir’. Izzy es un tipo con cojones pero yo no soy de los que se le camina por encima, así que le dije ‘Mira, esto va a hablar por si solo. Es algo oscuro pero cuando vean “Eddie Palmieri” quiero que se vea con clase, quiero añadir algo de clase a esta miseria’ y me salí con la mía”.

        Las situaciones de confrontación no eran un dado; Joe recuerda con mucho cariño a Tito Puente, Celia Cruz, Yayo el Indio, Bobby Capó y a Charlie Palmieri por su profesionalismo y falta de complicaciones emocionales en el estudio.

El impacto de Fania Records fue tan inevitable para Joe Cain como para el resto de la salsa de los 70. En 1975 Morris Levy le vende la Tico/Alegre a Jerry Massucci, quien en efecto desbandó al sello para evitar la competencia con Fania. Con algunos de sus mejores artistas dejados ir y su poder reducido considerablemente, Cain aceptó una oferta de joe CAyre para trabajar con Caytronics. Se convirtió en el gerente general de Salsoul Salsa y Mericana, produciendo numerosos álbumes y eventos en vivo (el más conocido de éstos es el concierto de la Tico/Alegre All Stara en el Carnegie Hall que fue grabado como Tico-Alegre All Stars: Live at Carnegie Hall, Vol. 1). Durante los años 80 fue director musical de la Orquesta Red Parrot. Gran parte del trabajo actual de Joe es de arreglista para artistas de pop de la corriente dominante. Reflexionando en cómo la música latina ha cambiado desde los 70 trae algunas cuestiones que lo entristecen. Ejemplos son el dominio de la industria por Miami, la disminución de oportunidades para los músicos latinos jóvenes, la falta de visión y creatividad en las transmisiones y la carencia de créditos para los arreglistas y productores en los relanzamientos en formato CD (esto le aplica a muchas de sus producciones).

        Al expresar sus pensamientos, es bien claro su sentir sobre la música, la cual le ha dado tanto una manera de subsistir como un centro espiritual. Nunca ha sido visto por otros latinos como un gringo que meramente empuja álbumes; su talento y empatía son apreciados por todos los que lo conocen. Como Joe Cain concluyó una entrevista en 1996, “Mi corazón sigue aún con la música latina, la amo y siempre estará en mi sangre”.